Aceptar los celos para descubrir algo más.

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Admitiendo una emoción negativa se puede llegar al siguiente nivel y transformarla en algo positivo.

Nos enseñaron que los celos son uno de esos sentimientos feos que tenemos que evitar y que en dado caso de que los sintamos negarlo rotundamente, ya que no es de personas buenas. Llegamos a tal punto de negación que incluso se ha inventado la expresión “envidia sana” para hacer énfasis de que por envidiar lo que tiene el otro no estamos secretamente queriendo que se le arruine la buena racha o que pierda su objeto de deseo.

Pero que alguien me diga si alguna vez cuando le dijeron: “¡Ah que envidia me das! Pero de la buena, eh.” Se quedó tranquilo pensando en que buen amigo tiene. ¡Nadie!

La envidia nos asusta, nos avergüenza y nos pone en el papel de villanos de telenovela al instante y por eso hacemos lo que sea para ocultarla, y escribo ocultarla en vez de evitarla, porque al igual que otros sentimientos negativos, la envidia y los celos son naturales en la humanidad, eso quiere decir que todos los hemos sentido y es posible que con bastante frecuencia.

Como pensamos que es algo malo tenemos miedo de que si admitimos tener celos de alguien eso desate la maldad dentro de nosotros y nos convirtamos en una versión actual (y menos sobreactuada) de Soraya Montenegro en María la del barrio.

Lo que en realidad pasaría es que admitiendo tener celos de alguien llegarías al siguiente nivel, te darías cuenta de que esa persona tiene algo que tú quieres o que en realidad admiras su talento o forma de ser. Si la admiras, buenísimo, ahora los celos se convirtieron en admiración y puedes acercarte a esa persona, si es posible; y con total sinceridad expresarle lo que sientes, pedirle consejos o investigar más sobre su éxito para poder inspirarte en tu propio camino.

Si lo que pasa es que quieres algo que el otro ya consiguió entonces puedes hacer cosas para acercarte a ese objetivo y según Julia Cameron en su libro “El camino del artista”; esta acción funciona como antídoto para los celos.

Julia Cameron pone tres ejemplos muy claros en su libro:

 

QUIÉN  POR QUÉ ACCIÓN/ANTÍDOTO
Mi hermana Libby Tiene un buen estudio. Arreglar el cuarto de servicio.
Mi amigo Ed Escribe novelas de suspenso. Intentar escribir una novela.
Anne Sexton Famosa poetisa. Publicar mis poemas inéditas.

 

Como ves, los sentimientos negativos también pueden ser aprovechados para crecer, desarrollarse, transformase en sentimientos positivos y liberarse; así que la próxima vez que sientas esos celitos date chance de ir más profundo y hacer de ellos un progreso positivo.

Con cariño.

Milva.

 


 

 


 

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